domingo, 5 de mayo de 2013

OBSESIÓN POR EL CUERPO

Si tu aspecto te obsesiona de un modo enfermizo podría deberse a un "cruce de cables" en tu cerebro. Científicos de la Universidad de California (EE UU) han identificado que las personas que sufren el trastorno dismórfico corporal (TDC), un problema pisquiátrico poco comprendido hasta ahora y que se caracteriza porque los pacientes se perciben desfigurados y feos pese a que su aspecto es absolutamente normal, tienen unas conexiones anormales en las neuronas de su sesera.

Concretamente, Jamie Feusner y sus colegas han detectado que en estos sujetos existen conexiones anómalas entre regiones del cerebro involucradas en la percepción visual y aquellas que se ocupan de procesar las emociones. Para llegar a esta conclusión han empleado una nueva técnica de resonancia magnética que proporciona imágenes con tensor de difusión (DTI) que muestran los tractos de sustancia blanca -el "cableado"- del sistema nervioso. Los hallazgos, publicados en la revista especializada Neuropsychopharmacology, revelan que cuanto menos eficientes son esas conexiones peores son los síntomas, especialmente de comportamientos compulsivos como mirarse continuamente al espejo. "En estos pacientes está alterado el modo en que se conectan distintas áreas del cerebro para comunicar lo que ven y cómo se sienten", aclara Feusner.

Los individuos que sufren trastorno dismórfico corporal tienden a fijarse en detalles minúsculos de su rostro o de su cuerpo en lugar de percibir el conjunto, y al detectar algín "defecto" sufren tanto estrés que no consiguen llevar una vida normal por exceso de miedo a salir de casa, una situación que a veces culmina en suicidio. Los nuevos hallazgos podrían ayudar a diagnosticar quiénes están predispuesto a padecer este problema y a prevenirlo.


CURIOSIDAD. ¿ME PUEDE LLEVAR EL VIENTO?

Podría darse el caso si la velocidad del viento superara los 150 km/h. Así se deduce de las pruebas realizadas en un simulador de caída libre, consistente en un tubo cilíndrico por el cual se lanza desde abajo un chorro de aire cuya intensidad va aumentando progresivamente.

A partir de los 140 km/h, un hombre de corpulencia media empieza a despegar del suelo, y a los 150 km/h, volaría.

ESTÓMAGO. SEGUNDO CEREBRO.

En el estómago existen en torno a 100 millones de neuronas, muchas más de las que contiene la columna vertebral, y ese es uno de los motivos por los que recibe el apodo de "segundo cerebro". Esta red de células permite mantener un estrecho contacto entre el sistema digestivo y el cerebro, a través de los nervios vagos, informando de todo lo que transita por el primero. Además, la llegada de comida al estómago hace que se liberen al torrente sanguíneo numerosas hormonas. Entre ellas se encuentran el péptido GLP1, que disminuye los niveles de glucosa en sangre y favorece la contracción del estómago; la coleocistoquinina (CCK), que reprime el apetito cuando detecta grasas o proteínas en los alimentos; la bombesina, que reduce la ingesta; o la grelina, también conocida como “hormona del hambre”.

Esta última ha ganado popularidad en los últimos años tras descubrir que su liberación no solo aumenta el apetito, sino que además reduce el gasto energético, y favorece tanto la formación de nuevos acúmulos de grasa como la ganancia de peso. En esencia, se sabe que los niveles de grelina aumentan bruscamente antes de cada comida y caen inmediatamente después. Para colmo, en algunos individuos obesos se ha detectado que la concentración de la hormona no varía cuando comen ni cuando dejan de hacerlo, lo que explicaría por qué en ningún momento se sienten saciados. Otro de los cometidos de la grelina, según revelan recientes investigaciones, es activar el hipocampo, una región cerebral relacionada con el aprendizaje y la memoria.

Otra conexión entre el cerebro y el estómago que conviene tener en cuenta es que, según publicaba hace poco la revista Sciencemostramos un comportamiento más agresivo cuando tenemos el estómago vacío. Una de las razones es que la dieta es la principal fuente de triptófano, un aminoácido necesario para que el cuerpo produzca uno de los neurotransmisores que controlan las emociones a nivel cerebral, la serotonina. Y, por lo tanto, el triptófano y la serotonina disminuyen cuando no se come, incrementando la agresividad.

lunes, 29 de abril de 2013

HABRÁ COLISIONES DE SATÉLITES POR LA BASURA ESPACIAL

Limpiar el espacio de desechos y lanzar satélites que no generen nuevos fragmentos de basura espacial es una necesidad urgente, según los expertos participantes en la mayor conferencia sobre basura espacial jamás celebrada en Europa.

Tal y como se refleja en las conclusiones de la 6º Conferencia Europea sobre Basura Espacial, las futuras misiones espaciales deberán ser sostenibles, y contemplar una forma segura de eliminación del satélite una vez completadas. La cantidad de residuos actualmente en órbita exige que las acciones para eliminarlos empiecen pronto, para lo que se necesita con urgencia investigación y desarrollo en misiones piloto de limpieza. “Los expertos coinciden en la necesidad acuciante de empezar ya con las actividades de eliminación de residuos”, dijo Heiner Klinkrad, director de la Oficina de Basura Espacial de la ESA.



Según la ESA, el grado de conocimiento que tenemos ahora sobre el problema de la basura espacial es equiparable al que teníamos hace veinte años sobre la necesidad de hacer frente al cambio climático. La eliminación de los restos de chatarra espacial es un problema ambiental de dimensiones globales, que debe ser abordado en un contexto internacional que incluya a las Naciones Unidas. 

Además de proporcionar beneficios diarios a los ciudadanos y a la economía en general, la infraestructura actual de los sistemas de satélites tiene un gran valor. El coste de sustituir los alrededor de mil satélites ahora en órbita se estima en unos 100.000 millones de euros. Perder estos satélites tendría para la economía en su conjunto un impacto superior en varios órdenes de magnitud. Sería una pérdida para la sociedad con consecuencias graves.

“Las medidas para prevenir la generación de nuevos residuos, y para desorbitar satélites muertos, son exigentes desde el punto de vista tecnológico y potencialmente muy caras. Pero no hay alternativa, si queremos preservar el espacio como un recurso”, advierte Klinkrad. El objetivo último es prevenir una avalancha de colisiones en cadena en las próximas décadas

domingo, 28 de abril de 2013

ESPECIAL ADN. 1

EL ADN DE LOS SUICIDAS ES DISTINTO

Por primera vez un equipo de forenses ha demostrado que las personas que se suicidan han sufrido previamente una serie de cambios químicos en los genes que afectan al funcionamiento de las neuronas.

En concreto, se trata de un proceso conocido como metilación, que en circunstancias normales mantiene desactivados los genes que las células no necesitan. Analizando el cerebro de los suicidas, Michael O. Poulter ha encontrado una tasa de metilación muy superior a la media que "apaga" un gen clave para regular la actividad cerebral. Según explica el profesor Poulter en el último número de la revistaBiological Psychiatry, este cambio químico sucede a largo plazo, es difícil de revertir, y con frecuencia acompaña a la depresión crónica.

Es sorprendente que nuestro génoma pueda ser tan maleable en el cerebro?, asegura el investigador, que espera que este hallazgo abra un nuevo camino en el tratamiento de los trastornos neurológicos.