Mostrando entradas con la etiqueta EJERCICIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EJERCICIO. Mostrar todas las entradas

domingo, 20 de enero de 2013

LA AFICION AL DEPORTE DEPENDE DEL TAMAÑO DEL CEREBRO

Que seas o no una persona atlética y deportista podría estar ligado al tamaño de ciertas zonas de tu cerebro, según un estudio de la Universidad de California coordinado por Tehodore Garland. Usando imágenes de resonancia magnética funcional paraanalizar el cerebro de roedores criados durante generaciones para seleccionar a aquellos “amantes del ejercicio”, los investigadores observaron que su cerebro medio tenía un tamaño un 13% mayor de lo normal. En esta zona del cerebro residen los centros de control de los sistemas motor, auditivo y visual. Además, es esencial para el aprendizaje con recompensa y la motivación.

“Estamos ante la primera evidencia de que seleccionar un comportamiento en mamíferos -en este caso la predisposición de los rodeadores a dedicarse a correr voluntariamente en una rueda durante varias horas al día-, deriva en un cambio de tamaño en una estructura cerebral”, puntualiza Garland, que ha dado a conocer sus conclusiones en la revista The Journal of Experimental Biology.

En cuanto a las implicaciones para el ser humano, los autores argumentan que es posible que las diferencias individuales en la predisposición hacia el ejercicio puedan estar relacionadas con el tamaño del cerebro medio, e incluso que el volumen de esta zona pueda heredarse de padres a hijos, aunque habría que llevar a cabo estudios más específicos para poder extraer conclusiones.

domingo, 6 de enero de 2013

LAS PERSONAS ACTIVAS Y AMANTES DEL RIESGO VIVEN MAS AÑOS

Una variante genética asociada con la personalidad activa, sociable y audaz aumenta la esperanza de vida en humanos, según acaban de demostrar investigadores de la Universidad de California en Irvine (EE UU) en un estudio que publica la revistaThe Journal of Neuroscience.

Se trata de una variante del gen del receptor de ladopamina, el neurotransmisor del placer, que facilita la transmisión de señales relacionadas con la atención y la recompensa entre las neuronas. En conceto, elalelo DRD4 7R del que habla la investigación incrementa la capacidad de reacción a lo que nos rodea, y quienes lo llevan incorporado en su genoma se sienten más motivados para desarrollar actividades físicas, intelectuales, sociales… Aunque también está ligado a comportamientos adictivos, peligrosos e incluso temerarios. “Si bien la variante genética que hemos identificado no prolonga directamente la vida, está asociada a rasgos de la personalidad que contribuyen a llevar una vida más sana y larga: al fin y al cabo, está demostrado que cuanto más participamos en actividades sociales y actividades físicas más tiempo solemos vivir”, apunta Robert Moyzis, bioquímico y coautor del estudio.

Los resultados se basan en muestras genéticas de más de trescientos ancianos con más de 90 años de edad (nonagenarios) que participaron en el 90+ Study, una iniciativa puesta en marcha en 2003 en Estados Unidos para identificar qué factores contribuyen a que ciertos seres humanos puedan alcanzar una “longevidad extrema”.