viernes, 31 de mayo de 2013

MAMÍFEROS QUE VEN DOBLE

Las ratas, tal y como acaban de demostrar investigadores del Instituto Max Planck para la Cibernética Biológica (Alemania). Usando cámaras de alta velocidad en miniatura, estos científicos descubrieron que estos roedores mueven sus ojos en direcciones contrarias, tanto en el plano horizontal como en el vertical, cuando corren de un lado para otro. Y además demostraron que el movimiento depende de la posición de la cabeza.

Analizando pormenorizadamente el campo de visión de cada uno de los ojos de los animales por separado, Jason Kerr y sus colegas han excluido la posibilidad de que las ratas combinen la doble información visual en una sola imagen, como sí hacemos los humanos. Eso implica que verían de manera simultánea dos imágenes diferentes del mundo que les rodea, lo que probablemente constituye una adaptación evolutiva que les ayuda a escapar de su mayor amenaza, las aves, aumentando sus posibilidades de sobrevivir, tal y como sugieren los investigadores en la revista Nature

LOS MONOS SON "MALPERDEDORES"

Científicos estadounidenses han descubierto que los chimpancés y bonobos reaccionan emocionalmente cuando toman decisiones equivocadas, de un modo muy similar a los seres humanos.

Un estudio coordinado por Brian Hare, de la Universidad de Duke (EE UU), indica que los simios muestran muevas de disgustos y tienen fuertes pataletas y rabietas cuando, después de asumir un riesgo, fracasan.

Para demostrarlo, los primatólogos diseñaron dos juegos de toma de decisiones para monos que viven en santuarios africanos: uno para poner a prueba su paciencia y el otro para evaluar la toma de riesgos. Así detectaron que las dos especies exhibían respuestas emocionales ante el resultado de sus elecciones, si bien los chimpancés eran más pacientes y más proclives a asumir riesgos. Cuando la opción escogida no daba el resultado que esperaban, se producía una respuesta emocional negativa, lanzando gritos similares a lamentos y "pucheros", a la vez que se rascaban compulsivamente y daban golpes en el suelo similares a las pataletas de un niño que no obtiene lo que desea.

En un artículo que publica PLOS ONE, los investigadores concluyen que, como los humanos, otros los simios exhiben respuestas emocionales tras conocer los resultados de su la toma de decisiones. "Psicólogos y economistas han detectado que las emociones juegan un papel crítico dando forma al modo en que los seres humanos tomamos decisiones complejas, como si ahorramos una suma de dinero o la invertimos", explica Alexandra Rosati, coautora del estudio, que asegura quelos sentimientos de frustración y lamentación también aparecen en primates cuando las decisiones que han tomado afectan a su principal recurso, que en su caso no es el dinero sino la comida.

domingo, 26 de mayo de 2013

¿PODEMOS RESISTIR A LAS TENTACIONES?

Pues parece que sí. Entrenar las capacidades cognitivas pueda ayudar a resistir la tentación y sin efectos secundarios. El alcohol es la droga psicoactiva más consumida en nuestro país. Así lo dice la Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España presentada a principios de este año, y realizada en 2011-2012 sobre más de 22.000 personas entre 15 y  64 años. Según el informe, el 76.6% de los encuestados consume alcohol y un 10.2% lo hace a diario. De forma notable, y especialmente entre los 20 y los 29 años, el 15.2% consume alcohol en forma de atracón (4 ó 5 bebidas en un periodo de dos horas), aunque es de destacar que las bebidas alcohólicas también son la droga más consumida en la población laboral en otras franjas de edad.

El consumo y abuso del alcohol es un tema de relevancia en cuanto a la salud pública. Así, y considerando las estadísticas, no es de extrañar que se busquen formas de prevenir el consumo de alcohol, especialmente antes de los 16 años, edad media de comienzo de consumo, y que se realicen esfuerzos para reducirlo una vez se ha iniciado. De forma habitual suele utilizarse el tratamiento farmacológico y la psicoterapia, pero la investigación reciente  podría añadir otras formas de reducir el consumo excesivo de alcohol.

Las teorías recientes plantean que el consumo de alcohol vendría determinado por procesos automáticos que generarían el impulso al comportamiento de beber, y también por procesos controlados como la inhibición de respuestas o la memoria de trabajo, que regularían los impulsos automáticos. De ahí se deduce que un tipo de intervención eficaz en la reducción del consumo de alcohol podría estar basada en la reducción de esos procesos automáticos y el entrenamiento en procesos cognitivos de control.

En esta dirección apuntan los datos publicados en 2011 en la revista Drug and Alcohol Dependence por dos grupos de investigación holandeses. En el estudio participaron 52 estudiantes clasificados como grandes consumidores de alcohol que debían realizar una tarea go-no go  en la que debían dar una respuesta (go) o inhibirla (no go) ante dos letras distintas que aparecían superpuestas sobre una fotografía de vasos de cerveza. Se observó que los participantes asignados al grupo ‘beer no-go’, donde las fotos de cerveza aparecían asociadas consistentemente con la inhibición de respuesta, mostraban posteriormente una asociación más fuerte de las imágenes de cerveza con atributos afectivos negativos como la tristeza, el aburrimiento, la desgracia, la depresión o lo desagradable.
Pero de forma más relevante aún, se observó que esos mismos estudiantes redujeron significativamente su consumo de alcohol en la semana posterior al estudio. Concluyen los autores que el entrenamiento en control inhibitorio a través de tareas cognitivas podría ser un suplemento a las intervenciones que ya existen. El tiempo y más investigaciones lo dirán

¿TEOBROMINA?

Linneo clasificó el árbol de cacao, el cacaotero, como Theobroma cacao, nomenclatura que posteriormente daría nombre a uno de sus componentes principales y causante del placer que nos produce comer este alimento: la teobromina. ¿Es cierto que es una sustancia tóxica para algunos animales? ¿Por qué nos produce placer?

La familia botánica Theobroma proviene de juntar dos términos: Theo, que significa dios y es también la raíz de otras palabras como teología, y Broma que significa alimento. De este modo Linneo creo esta familia que daba frutos para cocinar el "alimento de los dioses" por decirlo de algún modo. Tal es así que los mayas reservaban su consumo a las clases más altas de su sociedad.
Del cacao se conoce su alto poder energético, pero poca gente está al tanto del poder de uno de sus compuestos esenciales: la teobromina. Se trata de un compuesto químico natural que pertenece a la familia de las metilxantinas, en la que también se encuentra, por ejemplo, la cafeína. De hecho, produce efectos similares a la misma, estimulando el sistema nervioso aunque de manera mucho menos notoria, provocando esa sensación de placer en muchas personas cuando comen chocolate. Como nos explica la profesora de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Autónoma de Madrid e investigadora del Centro de Biología Molecular "Severo Ochoa", Beatriz López-Corcuera, "las metilxantinas son alcaloides que tienen efecto estimulante del sistema nervioso y diurético. Su efecto parece deberse a que son antagonistas de los receptores de adenosina". Aun así, explica la especialista, "su efecto es muy pequeño comparado con la teofilina y la cafeína".

No es la única fuente de teobromina

El cacao no es la única fuente natural de teobromina. El guaraná (Paullinia cupana), por ejemplo, también cuenta con él entre sus componentes esenciales, junto con la cafeína y la teofilina. Sin embargo el principal estandarte de este componente es, sin duda alguna, el cacao. Sus semillas contienen entre un 1% y un 4% de teobromina de modo que, cuando se elabora el chocolate negrosu porcentaje es aproximadamente del 1,5%. Este porcentaje es mucho menor cuando se mezcla con leche, de ahí que, junto con las preferencias de sabor, mucha gente prefiera los chocolates más puros.
En humanos produce placer pero en otras especies puede ser perjudicial para la salud. Mientras que nosotros lo metabolizamos sin problemas transformándolo en otros compuestos más benévolos para el organismo, algunos animales como los perros no tienen esa facilidad metabólica. Cuando lo consumen, su hígado no consigue metabolizarlo y permanece más tiempo en su sangre, pudiendo alcanzar, en caso de alimentarle habitualmente con chocolate, niveles tóxicos para el animal. En palabras de López-Corcuera, "en algunos animales es tóxica a las concentraciones presentes en el cacao, sobre todo en perros, gallinas, conejos, etcétera". Para los humanos, apunta la investigadora, "no existen valores de referencia de toxicidad".
En relación con este compuesto, recientemente se ha descubierto una variedad de cacao en Tanzania con un mayor contenido en teobromina, lo que aumentaría esta sensación de placer cuando se consume chocolate. De hecho el fabricante de helados Magnum, ha reservado la mayoría de la producción de este tipo de cacao para crear un nuevo producto centrado en la sensación de placer en el consumidor.

AHORA EL COLESTEROL TAMBIÉN AUMENTA POR EL HUMO DE LOS COCHES

Respirar el humo que expulsan los tubos de escape de los coches puede afectar al colesterol que circula por nuestra sangre, alterando las cualidades protectoras cardiovasculares del llamado "colesterol bueno" y transformándolo en "colesterol malo". Esto puede provocar que las arterias se obstruyan.

Para demostrarlo, Jesús Araujo y sus colegas del Departamento de Cardiología Ambiental de la Escuela de Medicina David Geffen de la Universidad de California (EE UU) estudiaron durante dos semanas los efectos de emisiones de un motor diesel en ratones de laboratorio, y los compararon con otros roedores que fueron ubicados en un entorno de aire puro en el mismo periodo. De este modo comprobaron que aquellos expuestos a las emisiones propias de un vehículo sufrían daños oxidativos en la sangre y en el hígado, que una semana después no se habían revertido.

"Se trata del primer estudio que muestra que los contaminantes del aire favorecen una forma de colesterol que potencia que las bacterias se colapsen y pueden conducir a enfermedades cardíacas e infartos", expone Araujo, que ha dado a conocer sus resultados en la revista Arteriosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology. Así, tras la exposición a las emisiones de gases durante varias horas al día varios días a la semana, los animales habían perdido capacidad de protegerse contra la oxidación y la inflamación producidas por la lipoproteína de baja densidad, más conocida como "colesterol malo" (LDL por sus siglas en inglés).